Persona que le gusta sufrir

Trastorno de la personalidad autodestructiva

El masoquismo es un epónimo, es decir, una palabra que lleva el nombre de una persona. Leopold von Sacher-Masoch fue un escritor austriaco del siglo XIX que describió la gratificación que obtenía de su propio dolor y humillación. Hoy en día hay muchos autoproclamados masoquistas y, cabe imaginar, al menos otros tantos sádicos, que disfrutan infligiendo dolor a otros (por el nombre del Marqués de Sade). Pero hoy en día lo más probable es que la palabra sea utilizada en broma por alguien que no entiende las motivaciones de otra persona para hacer algo doloroso o difícil: “¿Sigues construyendo ese muro de piedra? ¿Qué eres, una especie de masoquista?”.

Significado sádico

Otto Strasser dijo a los oficiales de la OSS durante las entrevistas del 13 de mayo de 1943 que la sobrina de Hitler, Geli Raubal, le había confiado una historia sobre la perversión de Hitler. Le había contado que “Hitler la obligaba a desnudarse… Se tumbaba en el suelo. Luego tenía que ponerse en cuclillas sobre su cara, donde él podía examinarla de cerca, lo que le excitaba mucho. Cuando la excitación llegaba a su punto álgido, él exigía que ella orinara sobre él y eso le proporcionaba su placer sexual”. Geli dijo que toda la actuación le resultaba extremadamente repugnante y … no le proporcionaba ninguna gratificación”. Esto lleva a muchos a creer que Hitler pudo haber sido un masoquista. Un amigo personal de Hitler, el padre Bernard Stempfle, apoyó esta afirmación junto con la de Geli Raubal. Dijo que había una carta comprometedora escrita a Geli por Hitler que, afortunadamente para éste, Geli nunca recibió. Se decía que la carta contenía la mención de Hitler a sus inclinaciones masoquistas y coprófilas. Otra acusación de su masoquismo vino de la estrella de cine alemana Renaté Mueller. Había sido invitada a pasar la noche con Hitler en su Cancillería, donde después de llegar al punto de desvestirse, Hitler “se tumbó en el suelo… se condenó a sí mismo como indigno, amontonó todo tipo de acusaciones sobre su propia cabeza y se arrastró de forma agónica”. La escena se le hizo intolerable, y finalmente accedió a sus deseos de darle una patada. Esto le excitó enormemente; se excitó cada vez más”

Lee más  Tecnicas de autocontrol conductual

Alguien que disfruta del dolor en sí mismo

Hay algo inmensamente intrigante en las historias de crímenes reales. Probablemente has sido víctima de un atracón de docuseries que presentan fascinantes historias de tragedias. Tu última obsesión puede hacerte preguntar: ¿por qué alguien atormentaría a la gente, especialmente a quienes ni siquiera conoce?

Por definición, un sádico es: “Una persona que obtiene placer infligiendo dolor o humillación a otros”. Instintivamente, cuando uno piensa en sádicos, piensa en asesinos en serie. Sin embargo, todos conocemos a los sádicos. Según David Chester, están en todas partes en diferentes grados. De hecho, los sádicos son considerados comúnmente como acosadores.

Un nuevo estudio del que es autor Chester, que se doctoró en psicología experimental en la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Kentucky, profundiza en las tendencias sádicas y el comportamiento agresivo. Más concretamente, las emociones que acompañan a la agresión.

“Examinamos los sentimientos que los sádicos asocian a los actos agresivos”, explicó Chester. “También comprobamos si el placer que sienten los sádicos durante y después de la agresión está supeditado al sufrimiento de su víctima”.

Sinónimo de masoquista

Los humanos son la gloria y la escoria del universo, concluyó el filósofo francés Blaise Pascal en 1658. Poco ha cambiado. Amamos y aborrecemos; ayudamos y hacemos daño; tendemos la mano y clavamos el cuchillo.

Los seres humanos suelen hacer cosas para obtener placer o evitar el dolor. Para la mayoría de nosotros, herir a otros nos hace sentir su dolor. Y esta sensación no nos gusta. Esto sugiere dos razones por las que la gente puede dañar a los inofensivos: o no sienten el dolor de los demás o disfrutan sintiendo el dolor de los demás.

Lee más  Trastorno de imagen corporal

Otra razón por la que la gente daña a los inofensivos es porque, sin embargo, ven una amenaza. Alguien que no pone en peligro tu cuerpo o tu cartera puede amenazar tu estatus social. Esto ayuda a explicar acciones que, de otro modo, serían desconcertantes, como cuando la gente daña a otros que le ayudan económicamente.

La nueva serie de The Conversation, coeditada con BBC Future, trata de responder a las inquietantes preguntas de nuestros lectores sobre la vida, el amor, la muerte y el universo. Trabajamos con investigadores profesionales que han dedicado su vida a descubrir nuevas perspectivas sobre las cuestiones que dan forma a nuestras vidas.